Aquí

La brisa que aquí tiene
rumor caliente, pardo y seco,
trae consigo cucarachas
que corretean por las aceras.

La bruma que aquí llora
porque ni siquiera existe,
anhela entre tierra sin raíces
algo de humedad.

Los seres perdidos de cabeza
vagan atónitos con pies de fuego
y alma de mortero.

Los animales plastificados
son acompañados en el estante
por sus fluidos en brick.

El viento que aquí ensordece
los cruces de caminos
y circula por laberintos de edificios,
ni siquiera es libre.

Ni siquiera las estrellas están
libres de ataduras.
Ni siquiera las sirenas son
como en los cuentos.

Las damas engalanadas de oro
muerden la entrepierna del visón
en la puerta del teatro

Los miserables y tirados
reclaman comprensión entre la limosna
pidiendo besos.

Y todos construyen la torre de babel
a base de puyas y encono
en un mismo idioma incomprensible.

1 comentarios:

  A do outro lado da xanela

22 de abril de 2008, 14:51

En esta torre de babel en la que ciegos y sordos ante los que nos rodean, malvivimos nuestra rutina.

Un abrazo