El tiempo

Sin aire de pretensiones y equivocándome seguro con la gramática intentaré sacarle alguna palabra a este marchitado cerebro, que si lo dejo, acabará por secarse. Y lleno de paja, como un seis de bastos, dejaré fluir este común pensamiento de guardar los recuerdos, aunque sea en papel. Elecciones y me ausento por no estar. Al final, corriendo y mal, me acuerdo de todo y no puedo ni decirte nada. Si no me entiendes, no eres tú, soy yo que algo entiendo mal. Por contar, no se que te puedo contar, pero si quieres te digo que eres el mejor y que me mola tu rollo, y que oiga usted, España va bien. ¿Son las horas las que nos controlan? Bueno aquí ya se abre un primer frente de reflexión ¿Experimenta la empresa Casio métodos conductistas con sus consumidores? No lo creo, pero no se puede negar nuestra susceptibilidad frente al tiempo; tanto a largo plazo: duración de una vida, como a corto plazo: la hora. Bueno señores, acabo de ver el reloj y ya es tarde, me estoy poniendo nervioso de que se me haga más tarde y por ello…os dejo.

1 comentarios:

  A do outro lado da xanela

5 de marzo de 2008, 11:41

Desde la primera vez que sentí que era el reloj el que me controlaba a mí, a mi ritmo y al pulso de mi vida lo he desterrado de mi muñeca...

... y ya han pasado seis años.

Y ojalá que cuando yo me equivoque con la gramática lo haga también como lo haces tú, según tus propias palabras :)

Un saludo, y gracias por haberte pasado por mi blog y por tus amables palabras. Creo que no las merezco. Mi musa ha desaparecido esta temporada, si la ves por aquí mándamela de vuelta, ¿vale?

Muchas gracias de nuevo por haberte acercado hasta mi casa. Bienvenido siempre, sea la hora que sea.