Destruyendo mi persona

Destruyendo mi persona igual que hice ayer,
agujeros de dolor perforan mis venas por todo lo inefable.
Una hora de tres mil seiscientos segundos parece más larga,
como un loco jugando con la pena de estar solo.

Una única estrella ¡lo único real! Hipocondríaco de sentidos por intentar
comprender… ¡Hoy yo seré tú!
Vengo con clavos en las manos, heridas de la historia:
Jesús, Hitler, María, Ghandi, ¡si pudiera deshacerme de todo!
¡Penetrar en mi estado más primitivo!

Traicionado de nuevo por mis ojos que reclaman la hegemonía de mi cuerpo.
Cual esponja. Empapado de heces y sudor. ¡Miedo y sufrimiento!
¡Te invoco Cro-Magnon! Salgamos juntos de la cueva sin ayuda de Platón.
Con las hurañas sombras que nos guíen.

No quiero exegetas ni clases de redacción ¡yo y yo, igual que tú!
No habrá vejez. Soñando con un mundo celta sin instrucción ni belleza.
¿Volver a empezar? ¿Cuidarme? Te haré daño, no consigo olvidar…
Bajo la lluvia dorada del descomunal miembro de ese dios,
anacoreta del infierno de pedro botero.

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