Justifícate Rimbaud

Justifícate por tus actos dijo el hombre.
El sacó una fusta y lo hostio.
Déjenlo vagar a sus anchas,
no vi caballos en los zoológicos,
ni drogas sin ritual.

Pintadas en las calles:
“Dios es homosexual”.
Meándole desde las alturas
al poeta más pedante
y al político más cabrón.

Reuniones de blasfemos,
ceremonias del dolor,
oradores de milagros
y profetas de quimeras,
llegó por fin el salvador.

Saca tu fusta Rimbaud.
Maltrátanos a todos.
Danos por el culo
como a Paul Verlaine.


Fue corriendo con ojos tornados
quitándole su sombrero de copa
a cada burgués.
Bufón de la verdad.
Caballo sin riendas ni espuelas,
aura de sinceridad.
Tesoro aun sin encontrar.
El más profundo infierno
donde por fin reina la paz.


Para el joven Rimbaud.

0 comentarios: