EL LETARGO DE LA BANANA


Me descuide otra vez más
en el letargo de la banana.
Fingiendo mi propia muerte
en el letargo de la banana.
Préstame tu ira coronel,
contigo y tus armas arrasaremos todo este platanar.

El coronel no responde y sus muecas me dicen que no debo atacar.
-tomaré las armas coronel.
El coronel disiente con la cabeza, coge su rifle, y se encañona los huevos como motivo de hombría.
El coronel se voló los testículos y su voz de pito no terminó de convencerme.
-tomaré las armas coronel.

ARRASAREMOS ESTE PLATANAR.

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